- ¿me puedes explicar lo que tengo que saber para la prueba de mañana? - con esa pregunta se me acercó temprano mi compañero Tomás, ya que había faltado y necesitaba la materia. Por instinto me salió un sí antes de caer en cuenta de yo tampoco sabía nada para la prueba, cosa que le hubiera dicho de no haber notado también que explicarle castellano significaba ir a su casa y disfrutar la vista de su magnifica hermana. Ya pactado nuestro compromiso, decidí investigar durante el día todo sobre la prueba de castellano para poder llevar esta situación de la mejor manera. Sin embargo, esto no fue posible, ya que seducido por la pelota en los recreos y por imagen de esos ojos que no me abandonaban, poco y nada descubrí para desarrollar mis explicaciones. Por este motivo, cuando el reloj dio la temible hora de salida, confié con toda mi alma en mi capacidad de improvisación y en tener la suerte del tamaño de un buque, pues solo así algo de lo que le dijera estaría correcto. Al llegar a cas...
Blog oficial taller literario.