Sueños de una casa
El árbol de la plaza siguió creciendo hasta que fue interrumpido por unos cables; a la semana siguiente ya no había árbol ni tampoco los sueños de la nueva casa en las alturas de un niño pequeño.
El profesor desconsolado
En la mañana fue que lo vi, estaba en su escritorio, parecía que no había dormido en su casa, se le veía muy avergonzado, y parecía que algo se lo comía por dentro, pero aun así no me preocupe mucho, pues no quería entrometerme. Más tarde fui a mi clase de literatura y redacción, fue entonces que el profesor le pidió disculpas frente a toda la clase al único ganador de Santiago en 100 palabras, pues con el mismo micro cuento, había sido el único también que se sacó un rojo.
El circo
Recuerdo perfectamente la primera vez que vi artistas de circo; hacía calor pero recuerdo que el malabarista tenia aún más calor que yo, ya que su actuación era con fuego; habiendo terminado su número, vi a unos payasos, no me reí mucho pero igual los disfrute; luego llego un mimo que lo hacía muy bien; y finalmente, para cerrar, llegaron unos bailarines de cueca. Terminada la función me baje en el paradero que me correspondía y llegue a mi casa.
El hombre rico
El hombre rico usa un cañón como despertador; no tiene un horario de trabajo, él trabaja cuando quiere pero aun así nunca llega tarde a trabajar, ni tampoco malgasta un minuto de su trabajo; el hombre rico es vendedor, el único en su empresa de venta de productos ya que si contratara más gente tendría que pagarles y perdería dinero.; el hombre rico después de trabajar va a regalonear con sus riquezas y siempre que cuando llega todas le sonríen, y le preguntan ¡¿papa, papa, como te fue?! Y le responde a sus cinco hijas ¡bien, vendí 50 parche curitas!
La vejez
El viejo vive en un departamento chico, en el que se escucha todo lo que dice el vecino y sigue agrietado por causa del terremoto del 2010; el viejo pasa las tardes en su balcón preguntándose donde estaría ahora si hubiera tomado esa píldora que le regalo su amigo antes de dar la PSU.
El árbol de la plaza siguió creciendo hasta que fue interrumpido por unos cables; a la semana siguiente ya no había árbol ni tampoco los sueños de la nueva casa en las alturas de un niño pequeño.
El profesor desconsolado
En la mañana fue que lo vi, estaba en su escritorio, parecía que no había dormido en su casa, se le veía muy avergonzado, y parecía que algo se lo comía por dentro, pero aun así no me preocupe mucho, pues no quería entrometerme. Más tarde fui a mi clase de literatura y redacción, fue entonces que el profesor le pidió disculpas frente a toda la clase al único ganador de Santiago en 100 palabras, pues con el mismo micro cuento, había sido el único también que se sacó un rojo.
El circo
Recuerdo perfectamente la primera vez que vi artistas de circo; hacía calor pero recuerdo que el malabarista tenia aún más calor que yo, ya que su actuación era con fuego; habiendo terminado su número, vi a unos payasos, no me reí mucho pero igual los disfrute; luego llego un mimo que lo hacía muy bien; y finalmente, para cerrar, llegaron unos bailarines de cueca. Terminada la función me baje en el paradero que me correspondía y llegue a mi casa.
El hombre rico
El hombre rico usa un cañón como despertador; no tiene un horario de trabajo, él trabaja cuando quiere pero aun así nunca llega tarde a trabajar, ni tampoco malgasta un minuto de su trabajo; el hombre rico es vendedor, el único en su empresa de venta de productos ya que si contratara más gente tendría que pagarles y perdería dinero.; el hombre rico después de trabajar va a regalonear con sus riquezas y siempre que cuando llega todas le sonríen, y le preguntan ¡¿papa, papa, como te fue?! Y le responde a sus cinco hijas ¡bien, vendí 50 parche curitas!
La vejez
El viejo vive en un departamento chico, en el que se escucha todo lo que dice el vecino y sigue agrietado por causa del terremoto del 2010; el viejo pasa las tardes en su balcón preguntándose donde estaría ahora si hubiera tomado esa píldora que le regalo su amigo antes de dar la PSU.
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