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Microcuentos

¿Por qué escribo?                                                                                                       Martín Morandé

Ya de tanto escuchar, soñar, leer, conocer e imaginar debo tener algo para contar.


Microcuento:
"Perdido"
Era un niño de siete años el que causaba tanto alboroto, se encontraba perdido, no cabía duda, llamaba a su mamá a gritos buscándola entre la multitud. Un hombre finalmente lo reconoce y corre hacia el niño, pero éste al verlo se desespera más "¡no!¡la vi! ¡Oi su voz!" El hombre lo agarra y le dice "acéptalo y vuelve al grupo", pero el niño se resiste, negándose a seguir al señor, "no tengo porqué, no estoy sólo, la vi, ¡la vi!" Una mujer entra a ayudar con su esposo, el cual sostiene al hombre, "deje tranquilo al niño o llamo a los pacos", "ustedes no entienden, se me escapó, yo estoy a cargo de él". Mientras discutían, no se dieron cuenta que el niño se había escapado, pero lo escuchaban llamando a su mamá. La pareja se prepara a llamar a los carabineros, el otro hombre corre hacia el niño, pero es muy tarde, el niño entra al auto de una señora mayor y se va. El hombre se rinde y se reúne con su grupo del orfanato, pero una sirena los detiene. Aparecen unos carabineros con la pareja de antes y detienen al hombre por intento de secuestro.

"Los sueños, sueños son"
El profesor Erick Hansen llevaba años con su equipo estudiando las ciencias físicas y químicas, en busca de la fórmula final, la cual une todas las ciencias en una sola idea. Pero los últimos meses no hubo avance, cada vez tenían más dudas, más misterios que resolver, más datos que no cuadraban en sus resultados, todo parecía perdido, nada tenía sentido. Erick cae dormido en su escritorio, y todo se le amontona en la cabeza, su vida, el planeta, las estrellas, galaxias, los átomos con sus particulas, las cientas de teorías y estudios, Einstein, Newton, los elementos, su familia, toda la información que recibió en los últimos años reventando en su mente, ordenándose. Vio seres de otros mundos, otras dimensiones, viajes a las estrellas y luego... La respuesta. Todo se había organizado en su sueño, conformando la fórmula universal, todos sus años de esfuerzo no habían sido en vano, todo tenía sentido ahora. Los misterios del universo ya no lo eran más. Se levanta exaltado, se prepara un café y se detiente frente al pizarrón, claramente se le había olvidado qué había soñado.

"Nuevas vidas"
Había sido la mosca más tranquila (fácilmente exterminada), la mariposa más bella (ahora en un insectario), el escarabajo más curioso (un rápido zapato y fin), la hormiga más valiente (se la comio un niño) y el más delicioso padre araña para sus dos mil hijos, pero siempre era algo más chico. La reencarnación no era nada divertida para esta pobre alma. Apenas se acordaba cuando solía ser un mamífero, ya llevaba mil vidas siendo algun tipo de bicho, y ya era imposible saber qué hacer para ser un ser mayor, ¿cómo se es un buen saltamontes o una buena chinita? Siempre era algo menor, un ser más simple. Era la pequeña pulga en un perro maltés, cuando el líquido antiparasitario apagó nuevamente su luz. Vishnu se reía, la pobre alma era ahora una bacteria.

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Final

Por lo menos, quedé tranquilo. Había hecho todo lo que estaba al alcance de mi mano pero igual no se logró lo que quería, lo que queríamos. Me tendré que adecuar al nuevo presente o simplemente tomar el primer vuelo al otro rincón del mundo, esa idea me sedujo más... Agustin Eguiguren

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