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Entradas

Crítico de cuerpo y alma

         Hastiado de esperar en el pasillo, el crítico de cine lamentaba su mala suerte observando cómo una pareja de ancianas avergonzadas acomodaban sus enormes maletas en el guarda equipaje. El calor del Caribe era sofocante, grandes lagunas de sudor le cubrían las axilas y el prominente pecho, mientras una mosca persistía en indagar dentro de su oreja, no había razón alguna para explicar cómo lo había hecho el fastidioso insecto para entrar al avión.           Finalmente tras una larga e incómoda espera, el crítico pudo llegar a su asiento, guardó su anticuado maletín rojo y se sentó junto a la ventana. Siempre pedía el asiento de la ventana, ya que de otra manera le resultaba imposible dormir. A su lado se encontraba una enfermera gorda que le sostenía una mirada profesional, como si él tuviera cáncer o alguna especie de lepra.          Para matar la espera frente al...

Bomba

                               Todo sonaba bien. Volaban las plumas y las personas escuchaban atentamente. "Bomba". El microcuento iba viento en popa. Quizá, demasiado perfecto. Una mirada suspicaz del profesor. Tecleaba en el computador... Tragué saliva... Ante mis ojos, el maldito Google...

Perro mundo

Hora y media haciendo dedo. Tuve el descaro de tocar un par de ventanas. Nadie me llevaba. ¡Qué mundo más perro! Todos apurados.  En casa esperan "las turcas" con su pisco sour y su guarnición de marcos polos... Nadie me llevó. Me dispuse a caminar las veinte cuadras que me separaban de mi casa. Cagado de frío por Avenida La Dehesa. Pasé por fuera de una disco. Entré... ... esta noche: "Pasión gitana (ven como quieras)"

microcuento valparaiso

Me fui a Valparaíso. Primera vez que voy al puerto. Arrendé una casita en el cerro Concepción. No te vayas a vivir ahí. Quiero seguir mis sueños de artista. Valparaíso era una postal. Bajo del bus.  La postal está roída: calles malolientes, marineros ebrios en las esquinas, grafitis panzerinos en cada muralla que algo tenía de espacio. Neftalí... ¿cuánto te pagaron?

La Caverna

Llevaba mucho tiempo  buscándolo. Un día simplemente desapareció. No le dijo nada a nadie. Hace ya cuatro años que estaba  intentando ubicar su paradero, pero sin los más mínimos resultados. Fue como…si se hubiese esfumado. No podía dejar de oír en mi cabeza la última petición que hizo mamá antes de morir. “Por favor, encárgate de él”. Y a pesar de que él, mi hermano, ya estaba completamente perdido, le juré a ella que lo haría. Pero su muerte no hizo más que empeorar las cosas. Él recayó en una profunda crisis y sus excesos empeoraron. Se hacía evidente al solo mirarlo a los ojos. Cuando iba a visitarlo después del trabajo, rara vez lo encontraba en su departamento. Pero yo tenía sus llaves, y al entrar me encontraba con botellas tiradas por el suelo y cajas de pastillas desparramadas sobre la mesa. Siempre cuando me encontraba ahí, parado entre el marco de la puerta, atónito, se me acercaba un tipo de ojos rasgados. “¿Sabe usted dónde estar él?” “No, creí que estaría aq...

Microcuento Valpo

Con un calor intenso, voy bajando el cerro Artillería en dirección a la playa. Mientras camino, un porteño oscuro y con una extraña caja me da algo. No sé lo que es. Es primera vez que lo veo. Además, difícil de abrir. Luego de tres minutos le logro sacar la envoltura. Era un York.

Othello Universitario

Othello va a la universidad Conocí a Nico poco después de terminar el colegio. Estaba en el Starbucks de la esquina de mi casa, intentando escribir un artículo sobre mi experiencia escolar, la que al parecer no era muy buena porque no se me ocurría nada. Justo cuando se me ocurre una idea de cómo comenzar, una chica rubia que usaba esos anteojos grandes estilo hipster   bota su café sobre mi ropa y quedo completamente mojado y quemado. Ella trata de secarme con una servilleta, pero la verdad es que sus intentos solamente empeoran la situación. Ten cuidado que me estas manchando el traje. Justo cuando le digo eso levanta la cabeza y me mira con sus pálidos ojos azules, que me recuerdan a la canción escrita por Lou Reed del mismo nombre. Quedé completamente abobado ¡Perdón, Perdón! Despierto. Ella me estaba pidiendo disculpas. No te preocupes. Le pregunto su nombre. Nico, me responde. Oye, Nico, da lo mismo, pero ten más cuidado ¿Quieres un café? Me acepta el café. Fue el inic...