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La vida es prueba

La vida es prueba, la prueba es sueño Los párpados de Juan parecían haber levantado una huelga ese miércoles en la mañana, la noche anterior se había quedado leyendo a Calderón de la Barca hasta altas horas de la madrugada, y ahora más que nunca le parecía que la vida era sueño. La repetición de la alarma interrumpió sus pensamientos e invadió violenta sus oídos, casi malévolo, el sonido chirriante se fue escabullendo dentro de su cerebro como una miserable rata, rata que buscaba teñir su existencia con un color igual de miserable. Casi inconciente, maldijo al Juan del ayer que decidió poner el celular lejos de su cama, lo que le había parecido una magnífica idea para obligarse a despertar y pararse, se tornaba ahora en la maquinación perversa de un demonio que deseaba subyugarlo bajo el peso de la irritación. El ruido era agresivo, traidor, hiriente. No se detenía, perseveraba en su ataque, terco como él solo, daba la impresión de querer burlarse de la inmovilidad de un Juan indef...

Microcuentos

¡Digan mi nombre! -¡¿Saben quién soy?! - Se estremeció de placer al escuchar la respuesta del público. Pero no lo suficiente como para satisfacerlo -¿¡Cuál es mi nombre?! - La sensación ahora fue insuperable, él era su ídolo, su salvador y su dios. Otra vez, lo necesitaba desesperadamente otra vez- ¡DIGAN... MI... NOMBRE!- Escuchó escondido entre el enardecido público como explotaba el sonido de su nombre, a petición de ese impostor que se había hecho con todos sus logros y, sin estar satisfecho, había terminado robándole la totalidad de su identidad. Me gusta la tortura El dolor no paraba, pero solo porque él no lo hacía parar. Nunca había llegado tan lejos, pero sentía el placer llegar de la misma forma que el dolor. Su familia no sabía nada de esto, no lo entenderían. Siguió un poco más hasta que empezó a asustarse, tal vez los daños serían irreversibles, su lengua ya estaba destrozada. Saco rápidamente de su boca el dulce áspero que tanto lo lastimó, la próxima vez sí ...

Microcuentos

¿Por qué escribo?                                                                                                       Martín Morandé Ya de tanto escuchar, soñar, leer, conocer e imaginar debo tener algo para contar. Microcuento: "Perdido" Era un niño de siete años el que causaba tanto alboroto, se encontraba perdido, no cabía duda, llamaba a su mamá a gritos buscándola entre la multitud. Un hombre finalmente lo reconoce y corre hacia el niño, pero éste al verlo se desespera más "¡no!¡la vi! ¡Oi su voz!" El hombre lo agarra y le dice "acéptalo y vuelve al grupo", pero el niño se resiste, negándose a seguir al señor, "no tengo porqué, no estoy sólo, la vi, ¡la vi!" Una mujer entra a ayudar con su esposo, el cual sostiene al hombr...

Hi-Q`s

Invierno oscuro muéstrame tus secretos tus lágrimas. La náusea agota desintegra, carcome parásito. Cortinas grises se ciernen sobre el seso lánguidas, zorras. Vomitan sangre mentiras, desespero moluscos gordos. Van cabizbajos se miran los zapatos lloran sin ganas. Espejo negro cuando se apaga todo yo estoy ahí. Profusamente sangra la herida fresca el reloj llora. Témpera roja no hay sangre; témpera y cuchillos romos. Enredaderas, la tumba del poeta meta-deceso. La sombra espera está ahí, carne fresca fauces abiertas.

Pensamientos

   Me fui hacia allá     Donde está mi comida     Y me la comí.    Estando solo     Vi de lejos algo mal     Fue un incendio.     Vamos a buscar      Los dulces de halloween      Con un disfraz.      Me voy a morir       Y quería vivir más       Adiós mi vida.      Ganamos esto       Estaba muy difícil       Este partido.       Corriendo solo       El perro por la playa       De la gran ola.       La diversidad       Me tiene traumado       Me quiero morir.      Yo le pregunté       Si quería bailar       Me dijo que no.      Viajando estoy yo       Recorriendo todo el sur       Está muy ch...

¿Que pasará?

No comprenderán  niebla llegará sol no estará aire mutado quedará, pero esperanza habrá esperando  las gotas  que limpian mejillas y ciudades....  O podríamos oír la danza, mar junto a la roca un nuevo comenzar.

Haiku

Luchamos todos somos ramas del árbol buscando luz. Toda gota cae con la misma función sea ojo o ciudad. Sin entender esperanza no habrá niebla estará. Con ritmo baila la ola y el roquerío nuestra pasión. Sol no se ve aire creo que acabó mutuo a café. Cultura impuso siempre el antepasado para vivir. Si es la tarea cansancio existirá con ocio igual. A la dorada se le come con pebre o con chancaca. No saludó, entonces se esfumó no perduró. Con esos pasos tímidos por la calle no regresó.