Al fin logro ver a mi esposa,
años sin verla, años sin ver a mis hijos casarse, mis nietos nacer, mis nietos
casarse, todos se ven diferentes, caras nuevas que no conocía, pero en el fondo
los reconocía. Al fin salgo de esa cárcel. Beso a mi mujer, voy al baño y un anciano me mira fijo, no sé quién
es, me imita, y ahí al fin fue el verdadero reencuentro.
12 de Diciembre en el Colegio Tabancura Hace calor y el año ya casi termina. El timbre resuena estridente por cada pasillo del colegio y treinta y seis alumnos entran en tropel para rendir el examen mas temido del año: física específica. Los treinta y seis transpiran helado y están muy nerviosos, piensan en lo poco o mucho que estudiaron, en como están a punto de empezar las vacaciones, o de como, por culpa de este examen, no entrarán a la universidad. Siguen caminando hacia la sala, pero, en un instante, dejan de ser treinta y seis y pasan a ser treinta y cinco... Uno de ellos ha escapado despavorido, sabe que le irá pésimo y decide que no vale la pena entrar a la sala... En un momento de distracción general, el alumno, nuestro alumno, corrió desesperadamente a las salas de entrevistas. Cuenta la leyenda que este alumno, cuyo nombre prefiero no revelar, entró en las salas y producto de un largo año de estrés escolar, cayó rendido en uno de los sillones. Nadie recuerda que sucedió...
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