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La vida del sueño

Se habla de un hombre a un banco pegado
Peinado de almohada
Habitando en los astros

Nadando en un universo
Saltando de mundo en mundo
Libre de este manicomio
Que atrapa mis locuras

Ventanas opacas
Que limitan la vista
A toda persona
De esta aventura

Hay momentos y momentos
Felices
Como victoria en grandes campos
Y tristes
Como cementerio de un amado

RING! RING! RING!
Maldita mi miseria
Que de esta alegría
Me ha quitado el sueño

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Final

Por lo menos, quedé tranquilo. Había hecho todo lo que estaba al alcance de mi mano pero igual no se logró lo que quería, lo que queríamos. Me tendré que adecuar al nuevo presente o simplemente tomar el primer vuelo al otro rincón del mundo, esa idea me sedujo más... Agustin Eguiguren

Simples receptores

Rostros deprimidos, miradas vacías, ropas tiesas. A pesar de aquel ambiente tétrico, se percibía que alguna vez hubo alegrías. Una mano sudorosa jugaba con un lápiz. Una voz en off llamaba al orden. Un tiempo gritaba por un pasado. El día esclarecía y el corazón se ensombrecía. Los cerebros se endurecieron, todos los ojos miraron a un mismo punto. Los cuerpos se transformaron en máquinas procesadoras. Las reglas estaban claras, no se cuestionaban, era lo sano; o tal vez lo cómodo. Las preguntas que surgieron en aquel salón de clases no fueron nada extraordinarias.

Sangra la Última Hora del Día

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