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Para qué escribo

       ¿Hombre que escribe?... No... Creo que no... Aún. Todavía no puedo llamarme a mí mismo de esa manera, ni siquiera he escrito una cantidad suficiente para sentirme un hombre de letras, y creo que existen más que demasiadas hojas en blanco entre ese título y yo. Pero sí, es verdad que una importante parte de mi tiempo es usada para dicha acción: escribir. 

      El "por qué" escribo, o "para qué" escribo, es una pregunta que al menos para mí, tiene muchas respuestas, pero intentaré resumirlas y sintetizarlas de manera que puedan analizarlas con mayor facilidad. Creo que la explicación más clara es, simplemente, la entretención. Me entretiene escribir. Pero ¿Por qué? dirán algunos. Me entretiene poder dejar registrado en papel todos mis pensamientos, sensaciones y miedos, críticas, rabias, cuentos y razonamientos. Y no son para nadie, y no son para ustedes, y no son para aquellos que buscan llorar por las letras, son simplemente para mí, para cuando necesite volver a sumergirme en mis posturas pasadas, y refrescarme con ese yo anterior. No puedo negar que me da alegría el que otras personas me feliciten por ellos, pero ese no es mi fin. Busco esconderme y hundirme para escaparme de un mundo gris y aparecer en el planeta de mi mente, donde las cosas son y funcionan tal como yo espero. Mis letras y mi música son mis pasaportes de ida hacia ese mundo, y quizás no exista el de vuelta. 

Tal vez no tenga por qué volver.


Agustín Valenzuela

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