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Fin de semana en algarrobo

Fin de semana en algarrobo

Todo comenzó en un fin de semana largo, donde me fui a mi casa de algarrobo. Salí de mi casa con la idea de tomar aire, y en el momento que salí comencé a vivir la aventura más grande de mi vida, que les relataré en las siguientes líneas.

Cómo les decía estaba yo en mi casa de algarrobo. Salí, con la idea de tomar aire fresco, entonces empecé a recorrer las costas de algarrobo, bello pueblo, estaba en esto cuando me encontré con gente de mi ciudad natal, Santiago. Parecían personas de muy buena clase, me invitaron a un aperitivo en la playa, cosa que acepté gustoso. En este espectacular aperitivo me ofrecieron una gran variedad de cócteles como también de mariscos, elegí un combinado muy llamativo que se destacaba por su gran vino Clos, proveniente de la región central, conocida por sus grandes viñedos, mezclado con una deliciosa bebida marca Piricola. Junto con este delicioso trago, me serví unos destacables ostiones, los cuales me provocaron un estreñimiento, lo que después me indujo a expulsar todo el contenido de mi estómago en pleno aperitivo por lo que fui expulsado de este prestigioso evento. Seguí mi caminata por las agradables costas de algarrobo, donde me encontré con unos tres personajes que estaban en una contienda contra uno, viendo yo este enfrentamiento tan disparejo, me acerqué y le pregunté a uno de los que parecía el jefe de los tres, que llevaba un sombrero y una bufanda que le estaba tapando la cara, cuál era el motivo de este enfrentamiento, ante esto él me respondió: “que te metí vo sapo culiao” y como vio que yo seguía con la voluntad de parar esta riña, él me empezó a insultar mientras sus dos camaradas se acercaban a mí con un objeto filoso. Yo en vista de esto me vi obligado de abandonar mis intenciones y me fui, ya que no quería terminar como la persona a la que le estaban pegando.

Después de este accidente considere que era mejor irme a mi casa, debido a que ya no era tan segura transitar por estas calles, por eso tuve que dar por terminado mi paseo por las costas de algarrobo. En el camino de vuelta a mi casa, me vi envuelto de nuevo en una situación, cuando estaba caminando por las calles en dirección a mi hogar, aparecieron unos simpáticos personajes en un auto que con suerte lograba andar, estos me ofrecieron a llevarme, pero con una condición que les diera todo lo que tenía, mi billetera y mi celular. Debido a que se me habían quedado en la casa les comenté que felizmente me subiría al auto, pero debido a que se me habían quedado mis pertenencias en mi casa no les tenía como pagar a lo que estos respondieron: “aaaa este weón está más pato que nosotros” y se largaron. Finalmente, después de una larga caminata llegué a mi casa, terminando esta historia.

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