Coja
y muy ciega,
oh
mi América linda
cuanto
te quiero.
Viento
negro y
ríos
secos, ¿porqué
seguimos
vivos?
Maldita
guerra,
cómo
no te avergüenzas,
nadie
te extraña.
No vuelvas nunca.
Suena
la BIP
y
saludo al barquero
yendo
a mi infierno.
El
tiempo en contra
y
cada día hay más
de
esas colillas.
El
pelo sucio,
las
manos transpiradas
y
el pan servido.
Contempla
desde
la
cima y verás, nadie
te
está mirando.
Despierta
tarde,
llegarás
atrasado,
pero
sonriendo.
Mientras
el rey
come
hasta estar saciado,
el
pueblo muere.
Sal
a caminar
en
la noche y sabrás
quiénes
te extrañan.
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